Centro de Interpretación de Hijovejo (Quintana de la Serena, Badajoz)
     

 


LA PREHISTORIA Y PROTOHISTORIA EN LA COMARCA DE LA SERENA

Existe cierto vacío en el conocimiento de la Prehistoria de La Serena , de manera que las referencias conocidas sobre Paleolítico, Neolítico y Bronce resultan un tanto fragmentarias. Las noticias sobre hallazgos del Paleolítico inferior se remontan a los trabajos del abate Henri Breuil (1917) por la zona de Peñalsordo-Cabeza del Buey. No se han realizado trabajos de campo que permitan documentar una secuencia neolítica, aunque el pujante Calcolítico quizás pueda explicarse a partir de ella. De esta etapa conocemos bien las pautas de poblamiento gracias a otros estudios generales sobre Extremadura. Por La Serena aparecen en el Calcolítico pequeños poblados amurallados y fortificados, como el de Sierra de los Pinos (Castuera) , junto con otros que sitúan en terrenos fértiles o próximos a minas de cobre, en lugares de fácil acceso perro con gran dominio del medio circundante. La Malena (Castuera), o Valdevíboras (Quintana).

De la etapa Calcolítico-Edad del Bronce se conservan en La Serena un nutrido grupo de pinturas rupestres esquemáticas localizados en pequeños abrigos de las sierras de Castuera-Cabeza del Buey, así como en Quintana (Cueva de San José) y Magacela.

Destacables son, igualmente, los dólmenes de Magacela y Sierra Gorda (Valle de la Serena ).

La Protohistoria alcanza gran significado con los yacimientos orientalizantes de La Mata (Campanario) y Cancho Roano (Zalamea), que constituyen verdaderos hitos de la Arqueología peninsular.

Comarca De la Serena.
Paisaje arqueológico

La comarca de La Serena destaca por su carácter abierto que ha determinado el poblamiento antiguo. Es una gran plataforma donde encontramos distintas formas de relieve.

•  Penillanura pizarrosa al NE, hasta el río Zújar, que conforma un paisaje estepario.

•  Zona central configurada por un gran batolito granítico (gran llanura salpicada de colinas suaves muy redondeadas).

•  Alineaciones de pequeñas sierras de cuarcita.

La Comarca de La Serena ocupa un lugar destacado dentro de la arqueología nacional. Rica en yacimientos, se puede documentar una larga historia con asentamientos que van desde la Edad de los Metales hasta época medieval. Destacan sobre todo, los yacimientos tartésicos y una singular ocupación romana que presenta algunos edificios y monumentos de gran importancia.

Historia De La Investigación

El descubrimiento del Yacimiento de Hijovejo y su valoración como enclave arqueológico se debe a D. Juan Casco Arias, médico de Quintana de la Serena y aficionado a la Arqueología , que dio noticia del mismo en 1961.

A pesar de la importancia del descubrimiento, Hijovejo pasó inadvertido en la bibliografía arqueológica, hasta que en 1985 se realizara la Carta Arqueológica de la zona central de La Serena por parte de D. Pablo Ortiz Romero.

Se hicieron prospecciones que confirmaron la existencia de un conjunto homogéneo de pequeñas fortificaciones y se estimó que Hijovejo presentaba las mejores condiciones para la intervención arqueológica.

Se han realizado hasta la fecho cinco campañas de excavación en Hijovejo, dirigidas por D. Pablo Ortiz Romero. Sus posibilidades han llevado a que se planteara su restauración y su divulgación con un convenio de colaboración entre CEDER-La Serena y la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura, y la participación del Ayuntamiento de Quintana y la Mancomunidad de la Serena

 

Estela Decorada De quintana De la Serena (Edad De Bronce)

La estela fue descubierta en la finca La Reyerta , en Quintana de la Serena , por D. Silverio Nogales. La losa es de granito, de forma irregular, y con la superficie muy erosionada. En la base tiene un estrechamiento tal vez destinado a hincarse en la tierra, mientras que en la parte superior, presenta algunas zonas fracturadas. Tiene unas dimensiones de 104 cm de altura máxima por 85 cm . de ancho.

La estela de Quintana resulta singular en el grupo de estelas de La Serena , puesto que es una pieza de síntesis: en ella aparecen representados elementos antiguos (escudo, espada), junto con un carro, que representa a los elementos exóticos llegados desde el Mediterráneo durante los siglos VIII y VII aC.

 

Núcleos De Población

En La Serena encontramos varios poblados fortificados habitados en los primeros momentos de la presencia romana. El más destacado es el oppidum de Magacela, que desempeña un papel principal en la articulación del asentamiento romano en toda la comarca. En la época de César muchos de estos poblados adquirirán el rango de municipios, incluyéndose plenamente en el modelo político y administrativo romano, como fue el caso de Ivlipa (Zalamea de la Serena ).

La Romanización viene en la Serena caracterizado por la profusión de villae, asentamientos rurales dedicados a actividades agropecuarias.

 

Recintos-Torre

En la zona central de la comarca de La Serena se concentra un conjunto de recintos ciclópeos que expresa la complejidad del poblamiento romano de época republicana.

Los recintos-torre son fortificaciones cuadrangulares o rectangulares de pequeñas dimensiones localizadas en afloraciones graníticas o en la cima de pequeñas colinas próximas a zonas de paso, vías de comunicación y cauces fluviales.

En sus primeras fases de ocupación tienen un inequívoco carácter militar, como demuestra el relieve con escudos de Hijovejo. Con el paso del tiempo estos sitios se van abandonando dejando paso a pequeños establecimientos agrícolas que crecen en torno a ellos.

 

Hijoveho

Hijovejo es un recinto fortificado romano de función claramente militar relacionado con los avatares bélicos de la etapa republicana en Extremadura. Ocupa un lugar principal en el entramado de recintos-torre de La Serena , siendo el mejor conservado de ellos, el de mayores dimensiones y el que presenta mayor complejidad en su organización.

Se levanta sobre un canchal de granito formado por cuatro grandes bolos que le sirven de base. Con planta irregular, se concibió cono una pequeña atalaya con sólo dos habitaciones y patio delantero. Sin embargo, sin llegar a terminar la obra, se amplió la fortificación hasta conseguir un núcleo de mayor entidad, básicamente como hoy lo conocemos.

La torre de Hijovejo está formada por dos recintos que se incluyen uno en el otro de manera irregular. Las murallas se levantan con aparejo ciclópeo: grandes bloques apenas desbastados dispuestos en dos hiladas con un relleno interior. Tiene sólo una puerta, formada por un estrecho pasillo en que había dos portones. Una pequeña torre junto a la puerta reforzaba la defensa de la entrada. Tiene sólo cinco estancias de reducido tamaño. La que se encuentra junto a la puerta destaca sobre las demás por su amplitud y acabado, mientras que lass cuatro restantes son cámaras alargadas y muy estrechas.

 

La Fuente

Bajo el bastón de la muralla norte se construyó una galería adintelada con acceso desde el interior de la torre a través de la cual se llegaba hasta un manantial subterráneo.

La necesidad de incorporar ese manantial, que aseguraba el abastecimiento de agua y aumentaba las posibilidades defensivas de la fortificación, explica la complejidad e importancia de la obra.

 

La Vida Cotidiana

Durante las dos primeras fases de Hijovejo, la vida cotidiana en el recinto se limitaba a las tareas defensivas que debían tener encargadas sus moradores. No era un núcleo productivo, sino parte de un sistema de control del territorio. Se documentan no obstante, el almacenaje y molienda de alimentos para la subsistencia.

Con el abandono del recinto surge un asentamiento rural en torno suyo, con explotación agrícola y ganadera característica de La Serena : ganado ovino y el cultivo de cereales asociados con el ecosistema de la dehesa, vino, elaboración del aceite, etc.